Me siento triste. 12 ideas que te están haciendo infeliz

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¿Te has sentido alguna vez triste, deprimido o incluso enfadado sin tener muy claro por qué?

Comprueba si alguna de estas frases explican como te ves ultimamente:

  • No me siento querido ni aceptado.
  • El mundo es injusto conmigo.
  • Las cosas no salen como había planeado.

Estas ideas suelen genear ira, tristeza, ansiedad… Por alguna razón creemos que las cosas no son como deberían ser.

Todas estas sensaciones son reales y válidas. Están ahí, diciéndonos algo acerca de lo que nos pasa y en ocasiones se asientan en obligaciones que nos imponemos a nosotras mismas y que  tienen como origen ciertas distorsiones cognitivas, o formas de pensar no del todo correctas y veraces.

Obligaciones o ideas sobre cómo deberíamos ser, como deberían ser nuestras relaciones, cómo nos tendrían que ver los demás…

Estas ideas irracionales sobre cómo debería ser nuestra vida, influyen en nuestro estado emocional y también en nuestro comportamiento.

Es imposible hablar de estas ideas, sin nombrar Alber Ellis (1913-2007), creador de la Terapia Racional Emotiva. Ellis, promulgaba que a través de esta terapia y con la ayuda de la reestructuración cognitiva, las personas podríamos entender nuestras creencias irracionales, modificarlas y mejorar de esta manera nuestro estado emocional.

Para poder realizar este proceso, es importante contar con el apoyo de un profesional de la psicología. Sin embargo, me parece interesante la difusión de estas ideas irracionales agrupadas por el autor, con las que la mayoría de las personas funcionamos y que en ocasiones se convierten en lastres que lo único que generan en malestar y sensación de falta de adaptación.

1) Es imprescindible para mi, ser amado y aprobado por cada persona importante de mi vida.

2) Para considerarme una persona válida, debo ser muy  competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa que me proponga.

3) Las personas que no actúan como “deberían” son viles, malvadas e infames y deberían ser castigadas por su maldad.

4) Es terrible y catastrófico que las cosas no funcionen como mi me gustaría.

5) La desgracia y el malestar humano están provocados por las circunstancias  externas, y las personas no tenemos la capacidad de controlar nuestras emociones.

6) Si algo es o puede ser peligroso, debo sentirme terriblemente inquieto por ello y debo pensar constantemente en la posibilidad de que ocurra.

7) Es más fácil evitar las responsabilidades y dificultades de la vida que hacerles frente.

8) Debo depender de los demás y necesito a alguien más fuerte en quien confiar.

9) Lo que me ocurrió en el pasado, seguirá afectándome siempre.

10) Debo sentirme muy preocupado por los problemas y perturbaciones de los demás.

11) Siempre existe una solución perfecta para cada problema y si no la hallamos entonces es catastrófico y nada sirve.

Para Ellis, cualquier malestar emocional, aunque especialmente los relacionados con los trastornos del estado de ánimo,  está relacionado, casi con seguridad, en alguna de estos deberías.

Yolanda Pérez

psicolunablog@gmail.com

Citas y consultas: 656742682

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Interpretaciones de la Realidad

interpretaciones de la realidad
La realidad que percibimos y la que interpretamos está condicionada por nuestros esquemas mentales

El otro día me pasó algo curioso. Estaba mirando bolsos tranquilamente y me acerqué a ver unos de una firma que me gusta bastante. No tenía intención alguna de comprar nada, simplemente estaba mirando porque  me gustan. De repente, alguien me empuja y me quita bruscamente de en medio para coger uno de los bolsos que yo estaba observando. Era una mujer algo mayor que yo, muy bien vestida y peinada.

La imagen de alguien que sí parecía dispuesta a comprar algo en ese momento.  No contenta con empujarme, dedicó unos segundos a mirarme de arriba a abajo sin ningún miramiento y encima, con cara de desprecio.  

Ese día, la escena me resulto sorprendente y algo graciosa,  pero me hizo reflexionar sobre las diferentes respuestas que esa situación puede generar en una persona, según el estado en el que se encuentre o incluso en personas diferentes en un mismo momento.

Después de todo, la realidad no es tanto lo que es, sino la interpretación que hacemos de ella.

¿Por qué estas diferencias ante un mismo hecho?

Uno de los aspectos que determina estas diferencias, es la interpretación personal que cada un@ le damos a lo que está ocurriendo. Es más, la interpretación de lo que acontece, tiene una importancia significativamente mayor que el hecho en sí.

Tanto, es así que determinará cómo nos sentimos ante ese acontecimiento y en un alto porcentaje, cómo reaccionamos ante él.

De esta forma, en el ejemplo que os pongo, una persona podría interpretar como una afrenta el empujón de la mujer, otra como una casualidad, una tercera como lo menos que le pueden hacer con lo torpe que es… y muchas más.

A lo largo de los años, adquirimos tendencias personales de interpretación o pautas de pensamiento irracionales que simplifican la realidad externa y nos ayudan a comprenderla, aunque por otro lado,  impiden que podamos hacer un análisis racional o algo más real de la misma.

Os pongo alguna  de estas pautas de pensamiento irracionales, que tod@s utilizamos en alguna medida (adaptado de Mckay, Davis y Fanning 1988):

  1. Filtraje (centrarse en lo negativo). Tomamos un aspecto negativo de lo que nos ocurre y lo interpretamos como el todo (en vez de pensar en la tarde agradable que estoy pasando o incluso en las otras cosas que he podido comprar, me quedo unicamente con lo que no puedo).
  2. Pensamiento Polarizado.  Las cosas o son blancas o negras, buenas o malas,  no hay término medio.(no puedo comprarme nada)
  3. Sobregeneralización. De un hecho particular se crea una conclusión general (ella puede comprarse cualquier bolso, yo, ninguno).
  4. Interpretación del pensamiento. Creemos que sabemos lo que sienten los demás y por qué se comportan de determinada manera. (me mira así porque sabe que no puedo comprarme ese bolso, seguro que ha pensado eso)
  5. Razonamiento emocional. Se cree que lo que se siente es verdadero automáticamente. (Si me siento fuera de lugar por el empujón que me ha pegado, doy por supuesto directamente que lo estoy sin cuestionarmelo).

Las personas tendemos a dar por buenos estos pensamientos sin realizar ningún juicio crítico sobre estas ideas, lo que en ocasiones puede generar sentimientos y reacciones que, aunque sí están en consonancia con estas ideas, pueden no estarlo en absoluto con lo que nos está ocurriendo.

¿Cómo podemos darnos cuenta de estos pensamientos y modificarlos?

1. Detente y escucha tu cuerpo. Analiza cómo te sientes.

2. Intenta detectar qué estas pensando, aunque te parezca ridículo. Prueba a escribirlo. Haz este análisis con varias situaciones diferentes.

3. Analiza si hay patrones de interpretación que se repiten en tí (tiendes a pensar que siempre tienes la razón, sueles dar por buenos tus sentimientos sin cuestionartelos, tienes una serie de normas rígidas sobre como debes actuar tú y/o l@s demás, etc)

4. Cuestiónate ese pensamiento. Proponte una interpretación alternativa. Atrévete a roper tus esquemas.

5. Analiza cómo te sentirías con ese nuevo pensamiento. Estudia las diferencias.

Esto que os explico es una forma muy sencilla de realizar una reestructuración cognitiva.

Aunque esta explicación no sustituye la ayuda de un profesional para casos específicos, tener estas pautas presentes y ponerlas en práctica puede mejorar cómo nos sintamos ante algunos sucesos del día a día.

Yolanda P. Luna