8 de Marzo, día internacional de las Mujeres. Si nosotras paramos, se para el mundo

 Este año 2018 la campaña del 8 de marzo de Emakunde apela a la responsabilidad de las personas adultas en la transmisión diaria de la igualdad, porque no es posible la construcción de una sociedad más igualitaria y corresponsable, si los padre y las madres no nos comprometemos con ello.

 

Además, este año se suma la convocatoria de huelga feminista, una huelga legal que tiene como objetivo visibilizar las desigualdades y violencia a la que las mujeres nos vemos sometidas  a lo largo de nuestra vida. Estemos de acuerdo o no con ella, no está de más conocer un poco más sobre ella.

¿Por qué el 8 de marzo?

El 8 de marzo es la fecha elegida por el feminismo para conmemorar la participación de las mujeres en la sociedad en igualdad con los hombres. La fecha del Día Internacional de la Mujer tiene su origen en la feminista rusa Alexandra Kollontai que logró el voto para la mujer, que fuera legal el divorcio y que se celebrara el 8 de marzo el día de la mujer, aunque fuera laborable. El actual reconocimiento a la mujer trabajadora remite también a marzo de 1911 cuando 140 trabajadoras murieron en un incendio de una fábrica de camisas en Nueva York, porque habían sido encerradas en su puesto de trabajo.

 

 

 

Porque juntas somos más,

 

Yolanda

8 de marzo día de la mujer

La igualdad nos hace avanzar
  La igualdad nos hace avanzar

 

El día 8 de marzo se celebra el día de la mujer. Un día muy adecuado para recordar la importancia de seguir trabajando por la igualdad.

 

… y  especialmente dedicado para todos aquellos con los que disfruto de acalorados debates sobre la existencia o no de la brecha salarial entre hombres y mujeres, un extracto de un artículo publicado en emakunde.

“… a discriminación salarial es uno de los factores que reproduce y perpetúa la desigualdad de mujeres y hombres en nuestra sociedad.

Actualmente  se calcula que la diferencia salarial entre hombres y mujeres en la CAV es de más de 7.000 euros anuales.

Se trata de cifras contundentes que ponen de manifiesto un problema cuyos factores son, en muchos casos, de difícil identificación para la opinión pública. Esta dificultad provoca que la conciencia social no sea paralela a la magnitud y la importancia de este problema.
La segregación ocupacional es uno de los factores que se encuentra en el origen de este tipo de discriminación. La segregación horizontal y vertical que persiste en todo el mundo relega a las mujeres a determinados tipos de trabajo o les impide ocupar posiciones de liderazgo. Fruto de esta segregación existen los empleos considerados femeninos, que se remuneran peor.

Además, hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones las mujeres tienen que aceptar ocupaciones de mayor flexibilidad laboral para equilibrar las necesidades del trabajo y la familia, lo que contribuye a la citada segregación laboral. En consecuencia, existe en todo el mundo una representación excesiva de las mujeres en trabajos de tiempo parcial

Tampoco podemos olvidar que un elevado porcentaje de las personas ocupadas en el sector informal son mujeres. El otro trabajo, el del cuidado de los familiares y del hogar, que sigue recayendo en un alto porcentaje sobre las mujeres, les impide, en muchos casos, la promoción en igualdad con los hombres en el mercado laboral.

La discriminación se intensifica  por la existencia de numerosos ámbitos de actividad con mayor presencia de hombres …”

Esperemos ver llegar el día en el que no sea necesario recordar que la igualdad entre hombres y mujeres nos beneficia a tod@s.

Yolanda P.Luna