Amigas, siempre

Hoy en día casi nadie discute los beneficios la amistad. Existen multitud de artículos sobre la influencia de estas relaciones en nuestra salud.

Personalmente  me resultan curiosas estas relaciones. Por qué algunas personas tienen más  facilidad que otras para iniciar amistades, por qué sentimos simpatía hacia algunas personas y no hacia otras, cómo  se inician, y por qué razón  algunas se mantienen a lo largo de los años y otras se diluyen con el tiempo.

 

Pero sobre todo, la posibilidad  y necesidad que tenemos los seres         amigas humanos de               establecer lazos afectivos con  personas que sin ser de nuestra familia,  acaban siendo tan importantes o más para nosotros.

Hace varias semanas ha sido mi cumpleaños y la víspera, mientras descansaba con unas amigas tomando algo, el camarero de un bar al que solemos ir se nos acerca diciendo:

  • A ver chicas, tengo un problema. Este otoño quiero  poner películas  en la parte de arriba de la cafetería los sábados a la tarde. Mañana es el primer día que lo hago y necesito que  vengáis  para darme vuestra opinión. Me decís si es buena iniciativa o no.

  • ¡Vale!- dicen la mayoría

  • Eh, pues bien- le digo,  mientras me arrepiento de no trabajar un poco más mi asertividad para poder decirle que no me apetece demasiado.

Y es así como me veo, un sábado a la tarde y día de mi cumpleaños, con el compromiso de ir a ver el nuevo plan de negocio del camarero en cuestión.

Cual fue mi sorpresa, cuando al llegar al bar, veo que ni peli ni nada, lo que habían organizado entre todos y sin que me enterara,  era una una superfiesta de cumpleaños.

¡Menuda sorpresa!!

Entre los asistentes, estaba una de mis mejores amigas. Varios días después, quedamos para tomar algo, esta vez solas.

  • ¿Que tal todo?- nos preguntamos casi a la vez

– Brrrrr….- contestamos

-Ya te digo…- 

Y aclarado el panorama en el que estamos una y otra, empezamos a compartir los últimos acontecimientos.

Aunque ambas sabemos que  lo principal puede estar dicho con esta simple expresión inicial.

Nuestros amigos/as, suelen ser personas  que se cruzan en nuestro camino y  con las que  por alguna razón, elegimos compartir  aspectos de nuestra vida que no siempre exponemos a los demás.

Las relaciones de amistad que se mantienen a lo largo de los años, contribuyen a crearnos una imagen de nosotros mismos.
Las relaciones de amistad que se mantienen a lo largo de los años, contribuyen un relato coherente de nuestra historia y de nuestra identidad.
  • No son obligatorias pero mantenerlas requiere compromiso.
  • Ofrecen seguridad después de asumir los riesgos de una relación que afecta a nuestra intimidad (exponer nuestros miedos, secretos, heridas..).
  • Reconfortan aunque también  duelen cuando se alejan…

Y es  así  como se van cubriendo algunas de las principales tareas de la amistad.

Aceptación y presencia : recoger y aceptar cómo esa persona se siente con lo que le está ocurriendo sin establecer un juicio crítico

Habilidades Sociales: ponernos en el lugar de la otra persona facilitándole que hable de lo que le gusta, preocupa o simplemente le apetece. Las relaciones de amistad que se mantienen a lo largo de la vida, ayudan a trabajar habilidades sociales.

-Autoestima: Se nos acepta como somos aunque algunas de nuestras características sean desesperantes.

Identidad:  Vivir con ellos/as diferentes experiencias de nuestra vida, nos permite construir un relato estructurado de nuestra historia. Este relato nos devuelve  una imagen estable de nosotros mismos/as.

 -Expresión emocional: Creando un espacio en el que la expresión de las emociones: las buenas y las no tan agradables, es permitida y  aceptada y regulada.

Yolanda P. Luna

Tenemos que hablar…cuando la relación se termina

Con esta frase típica empiezan muchas de las conversaciones que terminan en la ruptura de una pareja.

Una separación, un divorcio, independientemente de la situación en la que suceda: aparentemente de forma repentina, por infidelidad, tras una larga temporada de reflexión o incluso después de muchos años de insatisfacción en la pareja, va a producir un gran impacto emocional en los afectados.

Esta pérdida, la de una relación sentimental,  abre un camino, el del duelo, que ambas partes deberán realizar pero  por separado. La superación y buen desarrollo de este dolor,  permitirá a la persona continuar con su vida dándose nuevas oportunidades de bienestar y felicidad.

Ni que decir tiene que  en los casos en los que la pareja tenga hijos comunes, el buen desarrollo de un duelo por parte de los adultos reducirá de forma significativa los conflictos posteriores.

El duelo es un proceso largo, que cada cual realiza como puede. Conocer las diferentes etapas de este camino  y poder realizarlas de forma acompañada incluso por un profesional, facilitan el proceso permitiendo la expresión del desánimo, la culpa, la ira y todas las emociones asociadas a este periodo.

Prevenir el desarrollo de un duelo cronificado es importante para que la persona no se pare en alguno de los escalones de este proceso, por los que de forma inevitable  va a tener que pasar. Admitir que la ruptura nos afecta profundamente impedirá que el dolor por la separación se quede en la recámara a la espera de una mejor ocasión para presentarse (una enfermedad, una separación posterior, una dificultad laboral, etc).

Elaborar adecuadamente el duelo asociado a una ruptura de pareja es un trabajo arduo para el que normalmente se  pide ayuda a un profesional.
Elaborar adecuadamente el duelo asociado a una ruptura de pareja es un trabajo arduo para el que normalmente se pide ayuda a un profesional.

Mariela Michelena, en su libro “Me cuesta tanto Olvidarte”(La esfera de los libros 2014), relata de una forma clara y sencilla,  algunas de las implicaciones psicológicas de la ruptura de una relación.

Es muy recomendable.

Yolanda P. Luna